Lo que comenzó como un operativo de control a pastelerías derivó en una intervención inesperada: un karaoke que, a plena luz del día, expendía bebidas alcohólicas sin autorización a jóvenes universitarios. La acción fue encabezada por el secretario municipal de Seguridad Ciudadana, Quique Soliz, quien confirmó la presencia de 20 jóvenes de entre 20 y 25 años consumiendo alcohol desde el mediodía del viernes, a escasos metros de la Universidad Pública de El Alto (UPEA).El local no contaba con licencia de funcionamiento y será objeto de clausura inmediata y decomiso de enseres, según la autoridad. El administrador fue retenido para dar fe del procedimiento y se constató también la presencia de mujeres entre los detenidos.
Soliz advirtió:
“Los jóvenes tienen que estar cuidados. Es un encargo del señor alcalde y no podíamos dejarlo atrás. Comenzar el viernes a mediodía bebiendo ya es algo impresionante. Vamos a proceder con la clausura y el decomiso de todo lo que corresponde”.
El secretario recordó que los minicines también están bajo vigilancia, pues se detectó que operan desde tempranas horas con consumo de alcohol. “La educación es una inversión de los padres. Los jóvenes deben responder con responsabilidad y no malgastar la confianza que se les otorga”, enfatizó.
La intervención se suma a las acciones municipales contra locales clandestinos que ponen en riesgo la salud y seguridad de la juventud alteña.

