La Asociación de Personas Reales contra el Cáncer (ARPECC) emitió este lunes el “Manifiesto Departamental por la Vida”, exhortando a los sectores movilizados a ponerse en el lugar de los pacientes con cáncer, cuya supervivencia depende de la continuidad de sus tratamientos.
Uno de los representante de ARPECC, Vladimir Vargas, alertó que los bloqueos de carreteras y la falta de combustible han reducido el abastecimiento de medicamentos en hospitales de La Paz y El Alto a apenas un 50%, situación que calificó como crítica para los pacientes oncológicos.
“Un tratamiento perdido puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. Una ambulancia no tiene ideología y el cáncer no tiene color político”, expresó Vargas, visiblemente preocupado.
Impacto en pacientes
- Vargas denunció que varios pacientes han perdido la vida al no poder acceder a sus sesiones de quimioterapia ni a medicamentos paliativos como morfina, tramadol y citostáticos.
- Los precios de algunos fármacos se han duplicado, medicamentos para náuseas pasaron de 20 a 40 bolivianos, mientras que la morfina cuesta entre 60 y 70 bolivianos.
- La falta de gasolina impide el traslado de pacientes desde zonas como Senkata y Viacha hacia hospitales de referencia, como el Hospital de Clínicas.
Exhortación a autoridades y movilizados
ARPECC pidió al Ministerio de Salud y al SEDES La Paz garantizar el suministro de medicamentos y habilitar corredores humanitarios para ambulancias. Vargas insistió en que los bloqueadores “se pongan la mano al pecho” y permitan el paso de insumos médicos y pacientes críticos.
Solidaridad y apoyo
La asociación agradeció el respaldo de algunas farmacéuticas que han donado medicamentos, e instó a más instituciones a sumarse para evitar que la crisis sanitaria siga cobrando vidas.
El llamado de ARPECC es ineludible, la salud no puede ser rehén de la confrontación política. Cada día perdido significa una batalla más difícil para quienes luchan contra el cáncer. La vida de cientos de pacientes depende de la empatía y la acción inmediata.

