La Presidenta de YPFB, Claudia Cronenbold Harnés, presentó su renuncia irrevocable, mediante una carta dirigida al presidente del Estado y al ministro de Hidrocarburos y Energías.
“Al aceptar esta responsabilidad, eras consiente de que recibía una empresa que arrastraba el lastre de dos décadas de una gestión que hoy es el reflejo de prácticas agotadas. No obstante, una vez en el ejercicio de mis funciones, el diagnóstico técnico y administrativo ha revelado una institución totalmente deteriorado”, sostuvo Claudia Arnés en la carta.
Por tal motivo YPFB necesita una reingeniería profunda, tanto legal como administrativa, para superar obstáculos estructurales y burocráticos.
En el documento, la ahora exautoridad agradece la confianza depositada para liderar la estatal petrolera y señala que asumió el cargo con la expectativa de contribuir a la reconstrucción del país. Sin embargo, revela que, tras realizar un diagnóstico técnico y administrativo, encontró una situación institucional “significativamente más deteriorada de lo previsto”, marcada por problemas acumulados durante años de gestión.
Presidenta de YPFB, explica que la empresa requiere una reingeniería profunda, tanto legal como administrativa, para superar obstáculos estructurales y burocráticos. En ese contexto, considera que su continuidad podría convertirse en un obstáculo frente a la necesidad de resultados inmediatos, por lo que opta por dar un paso al costado. Finalmente, asegura que la transición se realizará bajo criterios de transparencia y sin afectar las operaciones estratégicas de la estatal. “Tras un análisis rigoroso, he llegado a la conclusión de, desde mi perspectiva y experiencia, la recuperación de la empresa requiere de una reingeniería legal y administrativa de largo aliento para desmantelar de forma segura los complejos, obstáculos y burocráticos”, indica en la carta.

