La Confederación de Choferes de Bolivia, a través de su dirigente nacional Víctor Tarqui, denunció que el Gobierno Central ha generado un conflicto directo con el sector del autotransporte y con la población, al imponer un incremento del diésel hasta los 18 bolivianos por litro, con un efecto multiplicador que golpea la economía nacional.
En declaraciones públicas, Tarqui señaló que el Ejecutivo pretende responsabilizar al transporte de los problemas actuales, cuando en realidad afirmó, “no es el autotransporte el que ha creado el problema, sino el Gobierno Central con el incremento del diésel y los combustibles correspondientes”.
Reclamos centrales del sector
El dirigente adelantó que en la reunión prevista para mañana con autoridades nacionales, el transporte exigirá respuestas claras y sinceras sobre varios puntos críticos:
- Incremento del diésel: el alza a 18 bolivianos por litro ha desatado un efecto inflacionario en repuestos, fletes y productos de primera necesidad.
- Defensa del GNV: Tarqui advirtió que no permitirán la desaparición de la entidad ejecutora de la reconversión gratuita a gas vehicular, considerada vital para el sector.
- Compromisos incumplidos: recordó que existen múltiples acuerdos firmados con ministros de Hidrocarburos y presidentes de YPFB que nunca se cumplieron.
Críticas a la estrategia gubernamental
Tarqui acusó al Gobierno de actuar con “habilidad dañina”, al bajar directamente a las federaciones departamentales en Santa Cruz y Cochabamba para ofrecer soluciones parciales y dividir al movimiento. “Eso está haciendo daño y mañana se lo diremos en la cara a los ministros”, enfatizó.
El dirigente recalcó que la unidad del transporte no está en duda, y que la dirigencia está para defender a los compañeros de base frente a las medidas que afectan su economía y la de la población.
Expectativas de la reunión
La Confederación espera que la invitación del Gobierno Central para el encuentro de mañana venga acompañada de respuestas concretas y sinceras. “El tema del GNV es totalmente importante para nosotros. No vamos a dejar que desaparezca la reconversión gratuita”, sostuvo Tarqui, subrayando que el transporte no busca confrontación, sino soluciones reales.
El panorama refleja una crisis abierta entre el Gobierno y el transporte boliviano, donde el incremento del diésel y la incertidumbre sobre el GNV se han convertido en detonantes de un conflicto que amenaza con escalar si no se atienden las demandas del sector.

