El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, aseguró que los volúmenes de diésel y gasolina ya están disponibles en puertos y en tránsito hacia el país, y que la logística se está rearticulando para normalizar el suministro.
Daroca informó que en la ciudad de La Paz se encuentran en tránsito más de ocho millones de litros de diésel, mientras que en Puerto Suárez se acumularon volúmenes importantes de gasolina que esperan ingresar rápidamente al mercado interno. “Los volúmenes ya están, están saliendo al mercado. Lo importante es que vean que las colas están avanzando, que las estaciones de servicio están con producto”, afirmó.
El titular de YPFB reconoció que el proceso de reposición es complejo, debido a que tras cincuenta días de paralización los tanques de las plantas y del parque automotor quedaron vacíos. “Esto genera que se necesite un tiempo para ir reponiendo ese volumen que normalmente está en el parque automotor, y lo estamos ya haciendo a partir de una sobreoferta que estamos poniendo en el mercado”, explicó.
Daroca subrayó que la nueva normativa obliga a controles de calidad más estrictos, con verificación en la recepción del combustible y certificación de tanques antes del despacho. Estos protocolos, según dijo, ralentizan la distribución, pero buscan garantizar que no se repitan episodios de “combustible basura” que afectaron al país en meses anteriores.
El presidente de YPFB pidió paciencia a la población y aseguró que en La Paz las filas disminuirán de manera significativa en los próximos cuatro o cinco días. “Entendemos las colas, estamos absolutamente haciendo todo lo posible para que esto pueda hacerse lo más rápido posible”, sostuvo.
El anuncio llega en un contexto de tensión social y económica: transportistas y sectores productivos denuncian pérdidas millonarias por la escasez, mientras la ciudadanía reclama soluciones inmediatas. La promesa de YPFB de resolver la crisis en menos de una semana se interpreta como un intento de recuperar confianza tras semanas de incertidumbre y malestar ciudadano.

