La concejal de El Alto, Wilma Alanoca, rechazó la imputación en su contra por presunta discriminación hacia una funcionaria municipal y calificó el proceso como una “denuncia falsa” impulsada por intereses políticos.
Alanoca explicó que inicialmente se la acusó de haber despedido a una trabajadora embarazada, extremo que negó rotundamente al señalar que un concejal no tiene atribuciones de contratación ni despido, funciones que corresponden a la Máxima Autoridad Ejecutiva (MAE) y al área de Talento Humano.
Al no prosperar esa denuncia, afirmó, se inventó una nueva figura de discriminación basada en supuestos insultos, pero sin pruebas suficientes. “Cualquier extremo que se señale en una denuncia debe ser probado ante la Fiscalía. Este caso lleva un año de persecución y recién ahora emiten una resolución de imputación defectuosa, sin asidero legal”, sostuvo.
La concejal anunció que su defensa presentará un incidente de proceso defectuoso y denunció además haber sido víctima de extorsión dentro de la Fiscalía. Según su versión, existiría un “tarifario” para acelerar o modificar resoluciones, práctica a la que se negó. “A las 48 horas de mi negativa, salió este documento filtrado a los medios”, relató.
Alanoca pidió que la investigación sea acompañada por varias instituciones, sin politización ni injerencia, y que se realice un peritaje y auditoría sobre los documentos emitidos. Finalmente, señaló que la resolución difundida responde a una “injerencia política” y busca desgastar su imagen pública.

