El vicepresidente de Bolivia, Edman Lara, lanzó un desafío público al presidente y a toda la estructura estatal respecto a la reducción de salarios.
“No depende de mí bajarme el sueldo. Si quiere hacerlo el presidente que lo haga mañana mismo, que nos baje el sueldo a todos, pero que se baje él también”, afirmó.
Lara subrayó que la decisión de reducir los ingresos de autoridades y funcionarios corresponde únicamente al presidente y su equipo económico. En ese sentido, manifestó estar dispuesto a aceptar una rebaja, siempre que se aplique de manera generalizada: “Que se bajen los ministros, los diputados, los senadores, los directores de la aduana, todos los funcionarios públicos. Les desafío: bájense el sueldo a la mitad”, expresó con tono desafiante.
El vicepresidente aclaró que no se trata de una decisión voluntaria de cada autoridad, sino de una orden que debe emanar desde la Presidencia. “No es bajarse por bajarse. El presidente tiene que ordenar la reducción de salarios. Si lo quiere hacer mañana, que lo haga. Estamos dispuestos”, concluyó.
La declaración abre un nuevo frente de debate en medio de la crisis económica y las recientes medidas de austeridad impulsadas por el Ejecutivo, generando tensión política y expectativa sobre una eventual decisión presidencial.

