Vecinos de la zona Bolívar Municipal, en coordinación con personal de la Alcaldía alteña, intervinieron una vivienda que operaba ilegalmente como un «cementerio de elefantes». La movilización surgió luego de que una niña lograra escapar de sus captores tras un forcejeo dentro del inmueble. Tras ponerse a salvo, la menor relató lo sucedido a su familia, lo que activó la denuncia inmediata y la indignación de la comunidad.
Durante la intervención, la turba enardecida sacó y quemó los muebles del local, el cual carecía de licencia de funcionamiento. El caso tomó un matiz más alarmante cuando, en una vivienda contigua, se hallaron mochilas escolares de procedencia desconocida. Actualmente, la Policía Boliviana mantiene el lugar bajo custodia y ha iniciado las investigaciones para dar con los responsables del recinto.

