El dirigente del Sindicato de Choferes del Transporte Pesado Nacional e Internacional, Pedro Quispe, aclaró que solicitó a los sectores movilizados declarar un cuarto intermedio en los bloqueos de carreteras, con el propósito de permitir el paso de los transportistas hacia ciudades intermedias. Allí, explicó, los choferes podrían acceder a clínicas, tiendas y pensiones para comprar alimentos y atender necesidades básicas, después de permanecer varados durante varios días en condiciones extremas.
Quispe describió un panorama de crisis humanitaria en las rutas del país: “Muchos choferes ya no tienen alimentos, están atravesando condiciones críticas, sin atención médica y sin posibilidades de abastecerse. La situación es insostenible”.
El representante cuestionó duramente la inacción de Derechos Humanos, señalando que no actúan frente a la emergencia, y responsabilizó al “mal manejo del Gobierno” por las pérdidas económicas y sociales que enfrenta el sector. “No solo son pérdidas materiales, también son vidas humanas expuestas a riesgos por la falta de respuesta”, enfatizó.
En relación con las declaraciones del Estado que atribuyen la presencia de combustible de mala calidad a los tanques de los transportistas, Quispe fue categórico: “Es una mentira, total mentira. En realidad compran gasolina de mejor octanaje. ¿Quién compró? Vitol, la empresa que tiene contrato con YPFB. Esos son los culpables, señor presidente, métalos presos”.
El dirigente advirtió que la gasolina defectuosa “sigue ahí en los depósitos” y exigió que se tomen medidas inmediatas para frenar la crisis que golpea al transporte pesado y amenaza con extenderse a toda la economía nacional. Finalmente, Quispe expresó su preocupación por las pérdidas millonarias que enfrenta el sector y la falta de soluciones estructurales. “El transporte pesado es el motor de la economía nacional. Si se paraliza, se paraliza el país. Señor presidente, escuche al pueblo, escuche a los choferes, porque la crisis ya no se aguanta”.

