El dirigente del transporte pesado, Hugo Domingo Ramos, lanzó duras críticas contra el Gobierno por la falta de respuestas claras frente a la crisis de combustible y las condiciones precarias de las carreteras. En una declaración pública, Ramos denunció que el sector se siente “oprimido y discriminado” pese a ser uno de los pilares fundamentales de la economía nacional.
Principales reclamos del sector
- Falta de combustible: Ramos señaló que las filas en surtidores y la ausencia de divisas están paralizando el trabajo de los transportistas.
- Carreteras en mal estado: El dirigente cuestionó la falta de inversión en infraestructura vial, lo que agrava la situación del gremio.
- Exclusión del fondo de garantía: Denunció que el transporte pesado no fue tomado en cuenta en los beneficios ofrecidos por el Gobierno Central.
- Normativas sin consenso: Criticó la aprobación de leyes y disposiciones sin consulta previa al sector.
Convocatoria a ampliado nacional
El dirigente confirmó que las bases del transporte pesado han determinado realizar un ampliado nacional en Cochabamba el 29 de julio a las 8:00 de la mañana, donde se definirán futuras medidas de presión. Ramos subrayó que, pese al estado de excepción, el gremio no busca confrontación, sino respuestas claras y soluciones inmediatas.
En sus declaraciones Ramos señalo que: “Este sector que aporta con impuestos para los sueldos de estos parásitos del Gobierno no tiene respuesta alguna hasta el momento.”
“Estamos a punto de declararnos en quiebra nacional porque no tenemos economía para sustentar a nuestras familias.”
“Queremos escuchar respuestas claras del Estado, que no nos mientan” concluyo.
El transporte pesado, considerado un pilar de la economía boliviana, enfrenta deudas bancarias, impuestos acumulados y una creciente sensación de abandono institucional. Ramos advirtió que la falta de combustible y de políticas claras podría desencadenar movilizaciones tras el ampliado, en defensa del gremio y de la estabilidad económica de miles de familias.

