El Ejecutivo de la Federación Departamental de Transporte Interprovincial, Wilmer Condori, participó en el ampliado convocado por la Central Obrera Boliviana (COB), donde expuso las principales demandas de su sector.
Condori subrayó que la preocupación más urgente es la mala calidad del combustible que actualmente se distribuye en el país. “No queremos que se mezcle con etanol, exigimos que llegue con el octanaje de 85 a 90, como corresponde”, afirmó, recordando que esta problemática también fue denunciada por el transporte pesado.
Además, el dirigente expuso la problemática de los daños a los automotores, señalando que actualmente solo el 50 por ciento de las unidades está en operación, debido a que muchas se encuentran averiadas y otras corren el riesgo de arruinarse en las provincias. Condori remarcó que esta situación se agrava porque en las provincias no existen mecánicos especializados, lo que implica mayores gastos para los transportistas que deben trasladar sus vehículos a la ciudad para repararlos.
El ampliado de la COB no se limitará a este tema, sino que abordará múltiples puntos de interés nacional, entre ellos las decisiones rumbo al cabildo previsto para el 11 de abril, instancia que marcará la agenda de las organizaciones sociales.
Respecto a las posibles medidas de presión, Condori señaló que será la propia COB, bajo la dirección de su ejecutivo Mario Argollo, la que defina las acciones a seguir. “Hoy se van a determinar las medidas que se van a tomar”, puntualizó.
Con esta participación, el transporte interprovincial reafirma su compromiso de defender los intereses de sus afiliados y de exigir soluciones concretas a las autoridades nacionales, tanto en la provisión de combustible de calidad como en la atención a los problemas estructurales que afectan al parque automotor.

