El sector del transporte sindicalizado atraviesa una etapa de tensión y malestar. En declaraciones recientes, el secretario ejecutivo de la Federación de Choferes Chuquiago Marka, Santos Escalante, enfatizó que los chóferes de base sienten que sus demandas no están siendo atendidas y que la situación podría derivar en un paro nacional.
Durante una reunión con afiliados, Escalante expresó que los transportistas enfrentan constantes dificultades por la falta de garantías en el suministro de gasolina y por los daños ocasionados a sus vehículos, que constituyen su principal herramienta de trabajo. “Hoy por hoy estamos viniendo a dar la cara. El socio de base piensa que los dirigentes han vendido, pero nosotros exigimos garantías para salir limpios como dirigentes”, señaló.
El dirigente cuestionó el rol de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), indicando que no se cumple con la provisión de combustible y que las denuncias de los choferes se acumulan día tras día. “¿De qué nos sirve la ANH si no nos da las garantías para hacer cumplir?”, reclamó, aludiendo a casos concretos como el de un secretario general cuyo vehículo se ha visto afectado en tres ocasiones.
Escalante también criticó la falta de pronunciamiento de otras federaciones departamentales, subrayando que el problema no se limita a La Paz, sino que es de alcance nacional. “Nosotros estamos peleando y hoy lo vamos a hacer notar. Si no hay respuesta, iremos a un paro nacional”, advirtió.
La Federación Chuquiago Marka ingresará a la reunión programada con el Gobierno en estado de emergencia, con la exigencia de que se atienda el pedido de resarcimiento por los daños ocasionados a las movilidades y se garantice el suministro de gasolina. De no obtener soluciones inmediatas, el sector no descarta radicalizar sus medidas de presión.

