Reducción drástica de operaciones
El administrador de la Terminal Interprovincial de El Alto, Víctor Mamani, informó que las operaciones de buses se redujeron en un 90% tras la eliminación de la subvención al diésel. La medida ha dejado prácticamente vacías las plataformas de salida, afectando a los viajes hacia provincias, municipios y comunidades del norte de La Paz y otros destinos interdepartamentales.
“Ya sabrá la población, es de conocimiento que hay la alza de la subvención. Entonces más o menos se ha disminuido al 90% de los buses. Por ende no hay movimiento, más que todo los días martes y viernes”, señaló Mamani, aludiendo a la crítica situación que atraviesa el transporte.
Destinos afectados
El administrador detalló que los viajes hacia Copacabana, La Asunta, Apolo, y Desaguadero se han visto seriamente restringidos, con salidas reducidas principalmente a los días martes y viernes.
Tarifas y cobros informales
Mamani aclaró que la terminal no ha autorizado ningún incremento oficial de tarifas, pero reconoció que algunos conductores, ante la alta demanda y la escasez de buses, están cobrando precios más altos de manera informal.
“Si hay un pacto entre el transportista y el usuario, es un acuerdo externo que ellos realizan”, explicó, dejando en claro que la administración aún no puede fijar resultados sobre los pasajes hasta que se realice un análisis técnico.
Control y supervisión
El administrador aseguró que la terminal cuenta con presencia de la Policía Boliviana y de Tránsito, además de un control de ODECO, para atender posibles denuncias de los usuarios. “Hasta el momento no tenemos denuncias, pero sí comentarios. Si hay alguna veracidad, estamos prestos para atenderlos”, afirmó.
Impacto social y económico
La crisis del transporte interprovincial refleja un escenario de incertidumbre:
- Eliminación de la subvención: detonante de la reducción masiva de operaciones.
- Cobros informales: acuerdos externos entre pasajeros y transportistas.
- Restricción de movilidad: comunidades enteras con dificultades para trasladarse.
Terminal Interprovincial de El Alto se ha convertido en un reflejo de la crisis energética y de transporte que atraviesa el país. La falta de buses no solo limita la movilidad de miles de pasajeros, sino que también expone la fragilidad de un sistema dependiente de la subvención estatal. La población espera respuestas claras y soluciones inmediatas de las autoridades para evitar que la paralización se convierta en una crisis prolongada.

