En medio de la creciente tensión social y los bloqueos que afectan a distintos puntos del país, la senadora Maria Elena Pachacute lanzó un llamado enfático a la pacificación y a la instalación de un diálogo “honesto y sincero”, exhortando tanto al Gobierno Central como a la Central Obrera Boliviana (COB) a asumir su responsabilidad política. “La sociedad está pidiendo a gritos diálogo, diálogo y diálogo. No puede primar la intransigencia, sino la voluntad política de los movilizados y del Gobierno”, manifestó.
La legisladora paceña rechazó cualquier intento de condicionar las negociaciones, advirtiendo que los chantajes solo profundizan el sufrimiento de la población. Recordó que la Asamblea Legislativa tiene el deber de socializar toda normativa, evitando que las leyes se trabajen “en cuatro paredes”, lo que genera desconfianza y rechazo ciudadano.
En referencia al dirigente Mario Argollo, Pachacute cuestionó su actitud y lo acusó de ocultar intereses oscuros, “el hecho de condicionar y ser chantajista denota intereses personales, no el bien de la población ni de su sector”, señaló.
La senadora también se ofreció como mediadora en el proceso de diálogo, incluso acompañando a los distritos movilizados de El Alto y a las provincias, para garantizar que sus demandas sean escuchadas. “Al final somos hermanos, y aquí estamos sus autoridades nacionales justamente para representarlos y escucharlos”, afirmó.
Respecto a la radicalización de los bloqueos, Pachacute advirtió que la población se está “autoasfixiando” y “autobloqueando”, pues las medidas no afectan directamente a las autoridades, sino a los sectores más vulnerables: enfermos, comerciantes y familias de las provincias. “Los ministros siguen viajando en avión, pero la gente enferma, el cuentapropista que quiere vender, ellos son los perjudicados. Cedamos y dialoguemos por el bien de todos”, exhortó.
Pachacute expone la urgencia de un diálogo transparente y sin condiciones, en un momento en que la conflictividad amenaza con paralizar al país. Su ofrecimiento como mediadora busca abrir un camino hacia la pacificación, aunque sus críticas directas a dirigentes como Mario Argollo generan polémica y debate sobre los verdaderos intereses detrás de las movilizaciones.

