La senadora del PDC, Ana Maria Crispín, informo que realizó una inspección en la planta durante la madrugada de hoy, verificando personalmente el proceso de ingreso y las medidas de seguridad industrial. Según sus declaraciones, el retraso en la entrega de combustible se debe a la falta de un aditivo de limpieza, utilizado para reducir la presencia de manganeso y goma en la gasolina. “Mientras se utiliza el aditivo, la gasolina aún es contaminada. La mora que se tiene ha sido porque ya no hay aditivo”, afirmó Crispín.
La parlamentaria destacó que en anteriores ocasiones no se le permitió ingresar por no contar con la indumentaria de seguridad, pero esta vez pudo constatar directamente el manejo del combustible. Además, invitó a la ciudadanía y a los medios de comunicación a corroborar la situación en la planta, donde a las cinco de la madrugada se observa la llegada y salida de cisternas.
La denuncia de los choferes y la constatación de la senadora ponen en evidencia problemas estructurales en la logística de YPFB, que afectan tanto al transporte público como al abastecimiento general de combustibles en el país. La falta de aditivos y la escasez de gasolina generan incertidumbre y preocupación en sectores que dependen de un suministro constante para su trabajo diario.

