El representante de la Comisión de Lucha de 2019, Daniel Quispe, manifestó que la población siguió con atención el diálogo entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB). Sin embargo, señaló que el descontento persiste debido a que únicamente se abrogó el Decreto Supremo 5503, mientras que los decretos 5509 y 5515 continúan vigentes, pese a que, según afirmó atentan contra los intereses de la ciudadanía.
Quispe recalcó que el mandato popular exigía la derogación de los tres decretos y justificó la molestia de los sectores sociales, quienes consideran insuficiente la decisión gubernamental. Además, cuestionó que solo algunos representantes hubieran acordado con el Ejecutivo, dejando de lado la voluntad mayoritaria.
El dirigente responsabilizó al Gobierno por las pérdidas económicas generadas durante los días de bloqueo, al no haber atendido oportunamente el rechazo de la población.
Finalmente, Quispe advirtió que las organizaciones sociales se mantendrán vigilantes hasta que se abroguen los decretos que calificó como inconstitucionales.

