El nuevo ministro anuncia reformas legales, lucha contra la corrupción y medidas para reducir la dependencia de mercados internacionales.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, posesionó ayer a Marcelo Blanco Quintanilla como nuevo ministro de Hidrocarburos y Energías, en un contexto marcado por tensiones en el sector, cuestionamientos a la provisión de combustibles y cambios en la estatal petrolera.
Durante el acto, el mandatario destacó que la nueva autoridad tendrá un rol clave en la reactivación del sector energético y en la consolidación de la soberanía del país en esta área estratégica.
“Se ha tomado una decisión basada en una visión estratégica para cumplir lo que los bolivianos queremos: tener soberanía energética”, afirmó.
Blanco, quien se desempeñaba como viceministro de Electricidad y Energías Renovables, asumió el cargo en reemplazo de Mauricio Medinaceli, a quien el presidente agradeció por el impulso a un paquete de leyes que el Gobierno prevé enviar a la Asamblea Legislativa, entre ellas una nueva ley de hidrocarburos.

