El representante del magisterio urbano de La Paz, José Luis Álvarez, expresó su rechazo al proyecto de ley 157, al que calificó como un intento de despojo de la pequeña propiedad campesina y de las tierras indígenas originarias.
Álvarez denunció que la norma busca convertir las propiedades en objetos de crédito, lo que a la larga significaría la hipoteca y pérdida de las parcelas de los campesinos. Además, advirtió que el gobierno impulsa la parcelación y la individualización de las tierras comunitarias de las Tierras Comunitarias de Origen (TCO), abriendo la puerta a la entrega de reservas naturales a empresas transnacionales, como ya ocurre con Tariquía.
El dirigente también cuestionó el encarecimiento del costo de vida y el lucro desmedido de sectores que monopolizan el transporte, negándose a reconocer el pasaje escolar. “Así, los padres de familia van a tener que dejar de enviar a sus hijos a las escuelas y colegios”, señaló.
En ese marco, exigió que la Central Obrera Boliviana (COB) se ponga a la cabeza de la lucha por un incremento salarial acorde a la canasta familiar y por la creación de fuentes de empleo. Asimismo, pidió que la COB defienda la propiedad de los pueblos indígenas y las reservas naturales frente a la voracidad empresarial.
Álvarez concluyó que el actual gobierno, junto a sus aliados, está arrastrando a los bolivianos hacia la miseria y la expropiación de la pequeña propiedad campesina, por lo que llamó a articular un pliego único de lucha en defensa de los trabajadores y las comunidades.

