La senadora Ana María Crispín, representante del Partido Demócrata Cristiano (PDC), lanzó duras críticas contra el Ejecutivo por lo que calificó como un manejo “en secreto” de leyes y decretos, acusando al oficialismo de trabajar únicamente con legisladores “levantamanos” y marginar a quienes buscan debatir y fiscalizar.
En declaraciones a la prensa, Crispín recordó que las prácticas de ocultar proyectos de ley hasta último momento no son nuevas, pero advirtió que en la actual gestión se han profundizado. “Antes, en las viejas prácticas negativas de gestiones anteriores, se veía dar a conocer las leyes a último momento: 24 horas faltantes, horas faltantes, como ha pasado con la Ley de Estado de Excepción”, señaló.
La parlamentaria denunció que hasta la fecha no ha llegado ningún paquete de leyes a la Comisión correspondiente, pese a que se había anunciado su presentación meses atrás. “Nos regimos al secretismo. Ya son más de 150 decretos aprobados. Muchos de ellos no son de conocimiento de la población, mucho menos, ¿no? Cada decreto va favoreciendo a ciertos sectores muy pequeños”, cuestionó.
Crispín también criticó la dinámica legislativa que, según ella, excluye a quienes intentan debatir artículo por artículo y revisar créditos y normativas. “Se trabaja solo con los senadores y diputados “levantamanos” que no cuestionan y no dicen nada. Nosotros hemos venido para fiscalizar cada uno de los pasos que se vaya a dar y dejar precedentes para que se pueda generar las responsabilidades correspondientes”, enfatizó.
La senadora advirtió que la falta de transparencia en la presentación de leyes y decretos no solo limita el rol fiscalizador de la oposición, sino que también impide a la ciudadanía conocer el alcance de las decisiones gubernamentales. “Si bien hasta la fecha no ha llegado ni una ley y está en ‘secreto de Estado’, bueno, tendrán sus razones, porque el que nada tiene, nada debe. Todo lo contrario: ya debería haber llegado este paquete de leyes”, remarcó.
Con estas declaraciones, Crispín dejó en evidencia un clima de tensión en la Asamblea Legislativa, donde por un lado se reclama mayor apertura y debate, mientras que el otro avanza con la aprobación de decretos que, según la senadora, benefician a grupos reducidos y carecen de discusión pública.

