El dirigente del Transporte Libre, Limbert Tancara, alertó que la reciente normativa de flexibilización del dólar y el encarecimiento de insumos importados podrían derivar en una inevitable nivelación de tarifas en el transporte urbano, interprovincial e interdepartamental.
En sus declaraciones, Tancara explicó que el costo de operación del sector depende directamente de los repuestos, lubricantes y accesorios que en su mayoría son importados y que ahora se encarecen por la variación del tipo de cambio.
“Al tener un incremento de los costos de operación, va a hacer que nosotros como transportistas exijamos a la autoridad una actualización tarifaria en base a la economía que se va a manejar”, sostuvo.
El dirigente recordó que situaciones similares ya se vivieron cuando el precio de la gasolina subió tras la reducción del subsidio, obligando a los choferes a ajustar las tarifas en el municipio de La Paz.
Un conflicto que regresa
Tancara reconoció que la medida no es iniciativa del sector, sino una consecuencia de las políticas económicas del Gobierno Nacional. “Esto es muy delicado, porque como choferes no es algo que queramos en este momento. Ya hemos tenido conflictos con juntas vecinales y organizaciones sociales en anteriores procesos de nivelación”, señaló.
El dirigente advirtió que la flexibilización del dólar genera un terreno fértil para la especulación: “Existen malos bolivianos que se aprovechan de todo. Nos han hecho pagar montos terribles alegando que compraron el dólar paralelo a 17 o 18, cuando en realidad habían importado mucho antes”.
Posible impacto en la población
De confirmarse el incremento de precios en insumos, el ajuste tarifario alcanzaría a minibuses, trufis, taxis, radiotaxis, buses interprovinciales e interdepartamentales, lo que afectaría directamente al bolsillo de la ciudadanía.
El sector anunció que trabajará con alcaldías, gobernaciones, la ATT y el Viceministerio de Transportes para definir una salida, aunque pidió comprensión a la población: “Esto no es un requerimiento del chofer, sino una imposición bajo estas políticas económicas”.
La advertencia del Transporte Libre abre un nuevo frente de tensión entre autoridades, transportistas y usuarios. La flexibilización del dólar, presentada como una medida económica, amenaza con convertirse en un detonante social: si los costos siguen subiendo, las tarifas también lo harán, y el conflicto volverá a las calles. La pregunta que queda flotando es clara: ¿será la población quien pague el precio de las políticas cambiarias?

