La Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de El Alto se prepara para la realización del Congreso número 23, un encuentro que marcará la renovación de su comité ejecutivo y que, según el estatuto, corresponde en esta gestión a los distritos del sur.
El presidente de la Fejuve, David Callisaya, explicó que el proceso se inició hace tres semanas con la convocatoria a la Comisión de Poderes, instancia que ya fue posesionada junto a la Conaljube y que dio vía libre al congreso.
“Una vez instalado el congreso se elige el presidio, dependiente de los 14 distritos municipales. Ellos establecen las comisiones y mesas de trabajo, donde se determinan los postulantes y futuros candidatos a la presidencia”, señaló.
Callisaya recordó que el estatuto establece un sistema de gestión rotativa:
“En la Fejuve no hay elección, es una gestión. En la anterior le tocó al norte, ahora corresponde al sur. Obligatoriamente se tiene que cambiar la cabeza”, puntualizó.
El dirigente destacó que, más allá de las tensiones internas, se perciben señales de madurez dirigencial: “Se está viendo estos días luces de madurez vecinal, en la cual buscan la unidad. Es muy importante en estos tiempos tan difíciles”, afirmó.
Balance de gestión
Al hacer un balance de su gestión, Callisaya reconoció avances y limitaciones: “Muchas misiones yo he cumplido. Tal vez me voy con sabor a poco, porque se pudo haber hecho más. Las circunstancias ideológicas y dirigenciales de algunos dirigentes nos han debilitado. Gracias a Dios, fueron un 10% del 100% que manejamos, pero generaron discordia y apetitos personales”, expresó.
El presidente lamentó que los intereses particulares hayan afectado la unidad vecinal: “Eso es lo que no hemos podido consensuar y por eso la Fejuve se ha visto un poco debilitada”, añadió.
En referencia a la aceptación de un vehículo por parte del presidente de la Fejuve Sur, entregado por el presidente Rodrigo Paz, Callisaya manifestó su preocupación: “Existen apetitos prácticamente personales por algunos dirigentes de las federaciones. Eso no ayuda a la unidad ni a la transparencia. La población tiene razón cuando dice que en la dirigencia existen intereses particulares”, opinó.
El Congreso 23 de la Fejuve se perfila como un espacio decisivo para renovar la dirigencia vecinal de El Alto, con el reto de superar las divisiones internas y fortalecer la unidad en beneficio de la ciudad.

