El presidente de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de El Alto, David Callizaya, expresó una dura crítica al reciente decreto emitido por el Gobierno nacional, asegurando que la medida “afecta directamente al pueblo boliviano” y profundiza la crisis económica que ya golpea a las familias alteñas.
Callizaya, visiblemente cansado tras reuniones continuas, afirmó que incluso llegó a la conferencia “con la misma ropa de ayer”, reflejando la intensidad de los debates internos sobre las acciones que asumirán las organizaciones sociales. “Nos hemos sorprendido y nos han lastimado en lo más profundo: el sufrimiento del pueblo alteño”. Añadió que el decreto gubernamental constituye “un atentado contra la seguridad alimentaria”, al reducir de manera abrupta la subvención estatal. “Sabemos que en algún momento debía revisarse, pero no de esta forma, no de manera sorpresiva”, sostuvo.
El dirigente recordó que la población alteña ya venía “sobreviviendo a la crisis económica heredada”, y que esta nueva disposición coloca a miles de familias en una situación aún más vulnerable. Ante este escenario, la Fejuve decidió declarar estado de emergencia en todas sus organizaciones afiliadas. Callizaya remarcó que las próximas medidas serán definidas por las bases: “Nosotros solo somos representantes. Las decisiones las toma el pueblo cuando se reúne”.
El dirigente adelantó que las determinaciones se harán públicas a partir de las una vez concluido el ampliado convocado para evaluar acciones de presión y estrategias de defensa de la economía popular.

