EL ex candidato a la alcaldía de El Alto, Óscar Chirinos, lanzó duras críticas contra el presidente Rodrigo Paz, a quien acusó de emitir un discurso incendiario y de incumplir los compromisos asumidos con sectores populares.
Chirinos recordó que la reciente abrogación de una normativa jurídica ha limitado el derecho a la protesta, dejando a las comunidades en una situación de vulnerabilidad frente a la presencia de militares y policías en las calles. “¿Cómo vas a negociar con gasolina en una mano y una antorcha en la otra? Eso no es diálogo, es provocación”, cuestionó Chirinos, aludiendo a la actitud del mandatario. Asimismo Señaló que la medida de excepción aprobada por diputados “ha amarrado las manos” de los sectores indígenas, impidiendo que puedan manifestarse en defensa de sus derechos.
El ex candidato recordó que el 2003, cuando los alteños enfrentaron las balas durante la crisis de Gonzalo Sánchez de Lozada, y advirtió que el tono desafiante de Paz “si son machos que vengan a negociar” solo incrementa la tensión social. “Ese discurso es una provocación y contradice la Constitución Política del Estado que él mismo aprobó junto a mi persona en la gestión 2006-2010, una Constitución que garantiza la movilización y la protesta”, subrayó.
Chirinos también cuestionó el incumplimiento de las promesas de campaña, como el “Capitalismo para todos” y el esquema de “50/50” en la distribución de recursos municipales. “¿Dónde está ese ordenamiento jurídico que debía poner en vigencia el 50/50? ¿Dónde está la propuesta para que un aymara pueda tener su movilidad sin sufrir por la gasolina?”, reclamó. El dirigente recordó que el presidente Paz compartió comidas y símbolos culturales con comunidades de Guaqui, Copacabana y otras regiones, comprometiéndose con ellas. Sin embargo, hoy esas mismas poblaciones de exigen el cumplimiento de lo prometido. “Ese pueblo que le dio confianza es el que ahora reclama”, concluyó Chirinos.
Finalmente, Chirinos advirtió sobre el peligro de sacar militares y policías a las calles bajo medidas de excepción, calificándolo como un acto de confrontación que ignora la historia de lucha de la ciudad de El Alto.

