La Confederación Nacional de Gremiales, a través de su Secretaria Ejecutiva, Mercedes Quisbert, lanzó duras críticas contra la política de “dólar flexible” aplicada por el Gobierno, advirtiendo que la medida está generando incertidumbre, vaciamiento de mercados y despidos en el sector comercio.
“En nuestro país todo está dolarizado. No tenemos fábricas, todo se trae de afuera, incluso artículos de primera necesidad. ¿Con qué se compra? ¿En bolivianos? No. Se compra todo en dólares”, afirmó Quisbert, subrayando que los comerciantes deben recurrir al mercado paralelo, donde la cotización supera los 10 bolivianos, mientras que el Banco Central fija un tipo oficial de 9.73. “Nos están perjudicando. Para mí es una medida no tan buena”, sentenció.
La dirigente cuestionó que el Gobierno no haya convocado a los sectores afectados antes de implementar la flexibilización cambiaria. “El gobierno está siendo mal asesorado. Debería fijarse un precio del dólar y así podemos estar más tranquilos. No era el tiempo preciso para modificar”, sostuvo.
Quisbert relató que los bloqueos recientes dejaron mercados vacíos y obligaron a comerciantes a despedir empleados. “Nuestros mercados se han vaciado. La gente hacía filas por pollo, carne y verduras. Hemos tenido que despedir personal porque ya no daba ni para pagar alquiler ni sueldos”, lamentó.
La Confederación exige que el Banco Central y las entidades financieras vuelvan a vender dólares directamente, como ocurría en años anteriores. “Si se tiene que vender en el banco, que lo hagan. Nosotros pedimos que en el Banco Central sea libre la compra. Eso nos ayudaría bastante”, reclamó.
Finalmente, Quisbert anunció que solicitarán una reunión con el ministro de Economía para exigir controles a casas de cambio y librecambistas. “En río revuelto, ganancia de pescador. Nosotros trabajamos con el dólar y nos están perjudicando. El paralelo hoy está en 10.15. No se puede seguir jugando con la economía de los comerciantes”, advirtió.

