En medio de un escenario marcado por más de 50 días de conflictos sociales, el vicepresidente del Concejo Municipal de El Alto, Omar Acarapi, celebró que finalmente se haya abierto un espacio de diálogo entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB), aunque advirtió que este proceso debe ser “sin condiciones” de ninguna de las partes.
Acarapi subrayó que la población está cansada de la prolongada crisis: “La gente ya quiere que se vuelva a la normalidad. Aquí no se trata de quién gana o quién pierde, el que debe ganar es la población alteña, paceña y boliviana”, afirmó.
El concejal también llamó la atención sobre la necesidad de ampliar las negociaciones hacia otros sectores estratégicos, como la organización Tupac Katari, que controla las principales carreteras del país. “El Gobierno debe acudir al diálogo con este sector, también sin condiciones, porque el daño que se está causando a la población es enorme”, señaló.
Las movilizaciones han paralizado gran parte del departamento de La Paz y han generado un desgaste visible en las bases sociales. Acarapi advirtió que los dirigentes deben consultar nuevamente a sus bases, pues estas ya muestran signos de debilitamiento y cansancio. “Los dirigentes se deben a las bases, y hoy las bases están sufriendo carencias y necesidades. Hay un cansancio generalizado”, remarcó.
El vicepresidente del Concejo destacó además los avances logrados con otros sectores, como los cooperativistas mineros de Colquiri, quienes recientemente cerraron un acuerdo con el Gobierno. Para Acarapi, estos pasos deben replicarse: “No hay que bajar los brazos, en beneficio del pueblo paceño y boliviano no hay que ceder ni un centímetro al diálogo”.
Acarapi resaltó que las tensiones entre Gobierno, COB y organizaciones sociales han puesto en jaque la estabilidad de El Alto y La Paz. Por lo mismo señalo que se debe evitar que la crisis derive en un escenario de vencedores y vencidos, insistiendo en que el único triunfo válido debe ser el de la ciudadanía.

