El dirigente del Sindicato de Chóferes del Transporte Pesado Nacional e Internacional, Pedro Quispe, expresó un rechazo contundente al reciente incremento del precio del combustible, calificando la medida gubernamental como un “gasolinazo” que según afirmó pone en riesgo la operatividad del sector y el abastecimiento nacional.
Quispe señaló que el nuevo decreto “no va”, debido a que los transportistas internacionales no podrán sostener sus operaciones con los costos actuales. “Los fletes están por los cielos, no hay dólares y estamos paralizando el transporte internacional”, advirtió.
El dirigente informó que desde este lunes podrían activarse medidas de presión coordinadas a nivel nacional, en conjunto con otras federaciones y sectores afines. “Esperemos que levanten este decreto. Nosotros no estamos de acuerdo”, insistió.
Durante su declaración, Quispe cuestionó que el Gobierno no habilite la participación de empresas privadas interesadas en importar combustible a precios menores. “Hay empresas que quieren traer a 4.50 o 5 bolivianos. ¿Por qué no invitar a los privados? ¿Por qué siempre el monopolio de yacimientos?”, cuestionó.
Afirmó que la medida perjudica directamente a la población: “¿Quién pierde? El pueblo. La sociedad no podrá abastecerse con ese precio”.
El dirigente también criticó que el decreto permita importaciones con arancel cero, pero según señalo, estos son sin condiciones claras sobre llantas, repuestos y otros insumos que afectan al sector.
Quispe además cuestionó la actuación de la dirigencia nacional del transporte, que en días recientes sostuvo reuniones con autoridades gubernamentales. Señaló que estos encuentros no resolvieron las dudas sobre el futuro de la subvención a los carburantes. “Siempre he preguntado qué va a pasar con la subvención: si se levanta, si se mantiene, a cuánto va a ser. Nunca me han respondido. Ahora es un gasolinazo”, afirmó.

