El dirigente de los jubilados de Bolivia, Rodolfo Ayala, expresó su sorpresa y rechazo frente al Decreto Supremo 5654, señalando que el Gobierno pretende imponer soluciones a través de los dirigentes sindicales, vulnerando la Constitución Política del Estado.
Ayala anunció que se convocará a una reunión de emergencia para analizar medidas, subrayando que la Central Obrera Boliviana (COB) es una institución independiente, con estructura orgánica y manejo económico propio. “El Gobierno no puede hacer lo que le da la gana, porque aquí con decretos no vamos a estar”, afirmó, advirtiendo que no permitirán que el Presidente actúe “como si fuera un gobierno de facto”.
El dirigente también lamentó la falta de renovación en la COB desde 2002, lo que, según él, debilitó la conducción sindical y generó problemas internos. Criticó la gestión de Juan Carlos Huarachi, señalando observaciones en los informes económicos y auditorías no aprobadas en el último Congreso.
Respecto a los jubilados, aclaró que el decreto no los afecta directamente, ya que sus aportes a salud son obligatorios. Sin embargo, alertó que los descuentos recaerán sobre sectores como salud y magisterio, lo que requiere un análisis profundo. Ayala recordó que en el pasado la COB formaba dirigentes y financiaba capacitaciones en organismos internacionales como la OIT, pero cuestionó el uso actual de los recursos.

