En medio de la creciente crisis social y política que atraviesa Bolivia, el diputado del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Víctor Huaranca, anunció que se suma a la huelga de hambre como medida de presión contra el Gobierno, al que acusa de soberbia y falta de honestidad.
“Dios pone autoridades, Dios también las destituye. No vamos a permitir ladrones que estén robando al país a nombre del pueblo”, declaró Huaranca, remarcando su postura como hombre de fe y su rechazo a lo que considera una gestión marcada por la mentira y el ocultamiento de cooperaciones internacionales.
El parlamentario enfatizó que la crisis ya supera un mes y que el pueblo no puede seguir soportando la indiferencia del Ejecutivo. “El Presidente tiene que ser más sensible, pensar por todos y no por un solo sector”, señaló, al tiempo de exigir que los procesos de diálogo sean respaldados por resoluciones camarales y convertidos en ley, con participación activa de la Asamblea Legislativa.
Huaranca cuestionó que los parlamentarios, pese a ser autoridades electas, no estén siendo incluidos en las negociaciones. “Nosotros somos del pueblo y podemos mediar, pero si no nos dejan participar, el diálogo pierde credibilidad”, advirtió.
El diputado también denunció que la población y las organizaciones sociales ya no creen en los acuerdos de palabra, por lo que insistió en que cualquier mesa de diálogo debe tener carácter vinculante y legal. “El papel todo aguanta, pero el pueblo necesita compromisos reales”, sostuvo.
La huelga de hambre medida tomada por algunos legisladores ya suma varios días y se convierte en un nuevo símbolo de la tensión que atraviesa el país, donde sectores sociales y parlamentarios reclaman soluciones inmediatas y un diálogo transparente que incluya a todas las instituciones democráticas.

