El Sindicato de Chóferes del Transporte Pesado Nacional e Internacional, a través de su dirigente Pedro Quispe, volvió a advertir sobre la escasez de diésel y gasolina en Bolivia, un problema que según afirma, se arrastra desde hace dos años.
Quispe señaló que YPFB apenas logra cubrir el 20% de la demanda nacional, lo que obliga a los transportistas a abastecerse desde países vecinos como Argentina, Brasil, Perú y Chile. “Somos nosotros los que traemos el combustible, sabemos qué cantidad ingresa al país”, remarcó.
El dirigente cuestionó que, mientras en países como Perú operan empresas privadas como Primax y Petroperú sin problemas de abastecimiento, en Bolivia la crisis persiste por la escasez de dólares. “En el mundo no falta combustible, solamente en Bolivia”, enfatizó.
Además, alertó que la falta de divisas repercute directamente en el comercio exterior: los repuestos, llantas y mercaderías de importación han subido hasta un 30% en su precio, porque las transacciones internacionales requieren dólares y no otras monedas. “Necesitamos dólar, no yuanes ni pesos ni soles”, subrayó, advirtiendo que los costos seguirán incrementándose para importadores y exportadores.

