El incremento para el contrabando de gas licuado (GLP) es porque una garrafa en Bolivia tiene el costo de Bs.22,50 y resultado de la subvención que está vigente desde hace décadas lo que genera sobredemanda del producto.
En la actualidad el 30 % de combustible se desvía al contrabando hacia Brasil, el grueso se va hacia la frontera con Perú y hacia la Argentina
El punto de vista fue expuesto por el investigador de la Fundación Jubileo Raúl Velásquez:
“El delincuente compra a este precio (Bs 22,50) y la vende en la frontera por 100 o 120 bolivianos. Eso genera un problema de abastecimiento de GLP en el mercado interno. El incentivo principal es el precio”, este punto de vista fue por parte del investigador de la Fundación Jubileo, Raúl Velásquez.
Mencionó que en la actualidad el 30% se desvía al contra bando hacia el Brasil, pero el grueso es hacia la frontera con el Perú y a la Argentina. Consideró que se ha utilizado el gas natural para todo:
“Eso es como efecto de la política financiera que ha estado centrada en el gas, olvidando que es un recurso no renovable y se puede terminar “dijo Raúl Velásquez
Velásquez recordó que este riesgo se venía porque la producción de gas natural cayó desde 2015 y la demanda en el mercado interno, tanto de gas natural como de GLP, ha sido creciente.
“Era previsible, porque no hubo suficiente actividad exploratoria, no hubo inversión de capital privado y toda la exploración en los últimos años ha sido de YPFB, y la inversión en exploración privada en este caso ha sido muy limita da, porque la política hidrocarburífera en el país ha sido poco amigable con la inversión, ha sido rentista y centrada en el gas natural”, precisó.
Para Velásquez, “nunca” se pudo solucionar el problema que es la caída de la producción, y en 2028 y 2029 se tendrá que importar.
SOLUCIONES
Para Velásquez, la solución estructural es volver a producir GLP, gas natural e hidro carburos, que el país los necesita. Eso requiere un proceso de hasta ocho años para que se obtengan resultados de acciones de exploración, ya que “para eso hay una condición previa, una nueva Ley de Hidrocarburos que sea sostenible a largo plazo”, puntualizó.
Un punto de venta en el límite del país
Muchos centros de comercio en Perú venden garrafas de GLP bolivianas a precios elevados, aprovechando el contrabando. Mientras una garrafa cuesta Bs 350 en Bolivia, en el país vecino se comercializa a 250 soles (Bs 737,50).
Los contrabandistas camuflan las garrafas en bolsas de fideo y las trasladan por el sector de Desaguadero, aumentando el “contrabando hormiga”.
Muchos reportajes y observaciones en el punto fronterizo de Desaguadero evidencian cómo los contrabandistas utilizan una serie de medios de transporte para hacer llegar las garrafas de GLP al lado peruano.

