En un momento de alta tensión social y económica, los jubilados de Bolivia, representados por la Confederación Sindical de Jubilados, elevaron su voz de protesta contra la gestión gubernamental en torno al sistema de pensiones. Rodolfo Ayala, Secretario Ejecutivo de la organización, denunció que las mesas de diálogo convocadas por el Ejecutivo carecen de poder resolutivo y que las autoridades estarían obstaculizando soluciones urgentes para el sector.
Reclamos centrales
- Mesas sin decisión efectiva: Ayala cuestionó que las reuniones se conviertan en espacios meramente consultivos, sin capacidad de aprobar medidas concretas. “No estamos yendo a bloquear ni a hacer tranca, queremos soluciones de una vez”, enfatizó.
- Reforma integral de la Ley de Pensiones: El dirigente recordó que existen cinco proyectos en debate, incluyendo la Renta Dignidad y la Compensación de Cotizaciones, donde denunció errores en el cálculo con el dígito 25.
- Gestora Pública bajo control social: Exigió la conformación inmediata del directorio de la Gestora Pública, con presidente y cuatro direcciones, tal como establece el Artículo 154. Señaló que las rendiciones de cuentas virtuales “no convencen” y que hay denuncias sobre irregularidades en las inversiones.
- Inversiones cuestionadas: Ayala recordó que el propio Presidente denunció que “se lo han sacado la plata, se lo han robado”, y criticó que los fondos estén distribuidos en bonos soberanos sin suficiente fiscalización.
- Caja Nacional de Seguridad: Alertó que también allí se replican problemas de gestión y falta de transparencia, lo que afecta directamente a los jubilados.
- Renta Dignidad en riesgo: Ayala advirtió que el beneficio podría desaparecer el próximo año: “Cuidado que no haya Renta Dignidad al año, porque con decretos están queriendo limpiar algunas cosas”.
Críticas directas al Gobierno
El dirigente sindical fue enfático al señalar que el Ejecutivo es el principal obstáculo: “Aquí el Gobierno es el que está poniendo tranca. Él mismo se está poniendo la trampa”. Además, cuestionó al Presidente por afirmar que la Renta Dignidad se paga regularmente, indicando que el Bono Pepe solo beneficia a un pequeño sector que nunca aportó.
Implicaciones económicas y sociales
Las declaraciones de Ayala ponen en evidencia la fragilidad del sistema de pensiones y la desconfianza hacia la administración de los recursos. La advertencia sobre la posible desaparición de la Renta Dignidad genera preocupación en la población mayor de 60 años, que depende de este beneficio para su subsistencia. Asimismo, la falta de transparencia en la Gestora Pública y la Caja Nacional de Seguridad abre un debate sobre la sostenibilidad financiera y la necesidad de un control social efectivo.
Proyección y próximos pasos
Ayala anunció que tras los debates con el Ejecutivo, la Confederación informará al país sobre los avances o trabas en la negociación. Su mensaje busca movilizar a la opinión pública y advertir sobre el riesgo de perder conquistas sociales históricas. El tono de sus declaraciones anticipa un escenario de mayor confrontación si no se atienden las demandas de los jubilados.
El pronunciamiento del Secretario Ejecutivo de la Confederación Sindical de Jubilados, coloca al Gobierno en el centro de la controversia y abre un debate nacional sobre la transparencia y sostenibilidad del sistema de pensiones.

