La concejal de El Alto, Wilma Alanoca, expresó su molestia frente al manejo del escándalo del denominado “combustible basura”. Señaló que la destitución de Yussef Akly de la presidencia de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) no puede quedar como “una simple destitución, cortina de humo”, pues considera que corresponde una investigación profunda. Según Alanoca, Akly firmó y comercializó combustible defectuoso y además utilizó recursos del Estado para cubrir daños ocasionados a motorizados, por lo que debe ser procesado junto al ministro de Hidrocarburos.
La concejal recordó que la salida de Akly fue inevitable para el presidente Rodrigo, debido a que la población exigía su destitución desde hace tiempo y mantenerlo en el cargo fue un acto de negligencia.
Respecto al resarcimiento a los afectados, Alanoca criticó la burocracia del proceso. Explicó que los denunciantes deben llenar formularios en línea con los datos de sus vehículos dañados, pero al final no reciben una compensación justa: “De todo lo que se cotiza en el mecánico, apenas se resarce el 15 por ciento”, lamentó.
Finalmente, cuestionó el acuerdo firmado entre dirigentes del transporte y el Gobierno, calificándolo como “un fiasco, una burla” que perjudica directamente a las bases del sector.

