La Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa de Bolivia (CONAMYPE), a través de su presidenta Helen Rivero, manifestó que el sector no está en condiciones de asumir un incremento salarial del 20%, como lo plantea la Central Obrera Boliviana (COB). Rivero advirtió que una medida de esta magnitud podría derivar en el cierre de unidades productivas y en un aumento del desempleo, afectando directamente a miles de familias que dependen de este rubro.
La dirigente explicó que las micro y pequeñas empresas atraviesan un escenario complejo marcado por la reducción de la demanda interna, la competencia de productos importados y las dificultades de acceso a créditos. “Un incremento del 20% es inviable para nuestro sector. No contamos con la capacidad financiera para sostenerlo sin sacrificar puestos de trabajo o incluso cerrar talleres y emprendimientos”, señaló.
CONAMYPE recordó que las micro y pequeñas empresas representan más del 80% del tejido empresarial del país y generan una parte significativa del empleo urbano. Por ello, Rivero pidió que las negociaciones salariales consideren la realidad de este sector y se busquen alternativas que no comprometan su sostenibilidad.
Rivero también cuestionó la viabilidad de la demanda de la COB en la presente gestión, subrayando que cualquier ajuste debe equilibrar las necesidades de los trabajadores con la capacidad real de las empresas. “Estamos conscientes de la importancia de mejorar las condiciones laborales, pero las decisiones deben ser responsables y evitar medidas que terminen perjudicando a quienes se pretende beneficiar”, añadió.
La posición de CONAMYPE abre un debate sobre la necesidad de políticas diferenciadas para las micro y pequeñas empresas, que permitan fortalecer su competitividad y garantizar la estabilidad laboral sin poner en riesgo su supervivencia.

