El Sindicato de Chóferes del Transporte Pesado Nacional e Internacional, a través de su dirigente Pedro Quispe, lanzó duras críticas contra el ministro de Hidrocarburos, cuestionando las versiones oficiales que atribuyen la escasez de diésel a supuestos oleajes en el puerto de Arica. Las declaraciones reflejan el malestar creciente en el sector transportista y ponen en evidencia la tensión por la crisis energética que afecta al país.
Declaraciones principales
- Acusación de mentira: Quispe afirmó que en el puerto de Arica las operaciones de carga y descarga se realizan con normalidad, desmintiendo la versión oficial sobre oleajes. “No hay tal oleaje, es una gran mentira”, señaló.
- Diversificación de puertos: El dirigente recordó que el transporte pesado también carga combustible en Argentina, Paraguay, Perú, Antofagasta, Mejillones e Iquique. “¿Ahí también hay oleaje?”, cuestionó con ironía.
- Manifiestos de carga: Exigió al Gobierno mostrar los documentos de importación que detallan origen, calidad y países de procedencia del diésel y la gasolina.
- Crisis en Senkata: Denunció que en la planta de Senkata no había diésel y que las estaciones reciben cantidades mínimas de 10.000 a 15.000 litros, lo que calificó como “una burla”.
- Falta de dólares: Según Quispe, el verdadero problema es la falta de divisas para comprar combustible en el mercado internacional.
El dirigente advirtió que la población “ya está enojándose” y que la situación podría derivar en movilizaciones si no se atiende la crisis. “Cualquier rato también puede levantarse”, expresó, subrayando el riesgo de un conflicto social.
Las declaraciones de Pedro Quispe reflejan la desconfianza del sector transportista hacia las explicaciones oficiales y ponen sobre la mesa un reclamo central: transparencia en la importación de combustibles y soluciones inmediatas a la escasez de diésel que golpea a estaciones de servicio y transportistas en todo el país.

