El Sindicato de Choferes del Transporte Pesado Nacional e Internacional, a través de su dirigente Pedro Quispe, cuestionó los recientes cambios en el Ministerio de Hidrocarburos y en la presidencia de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), asegurando que estas modificaciones no resolverán la crisis de abastecimiento de carburantes.
“Sabemos que Yacimientos está fundido, no tiene plata para importar, pagar a los transportistas, peor a los intermediarios”, declaró Quispe, quien recordó que hace dos semanas advirtió sobre la inminente escasez de diésel y gasolina. Según el dirigente, la estatal carece de recursos para garantizar la logística de importación y distribución, lo que agudiza la incertidumbre en el sector transporte.
El representante sindical también cuestionó la designación de la nueva autoridad en Hidrocarburos, señalando sus vínculos con la gestión del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada y advirtiendo sobre un supuesto retorno de actores políticos asociados a antiguas coaliciones como MIR, MNR y ADN en el entorno gubernamental.
Quispe enfatizó que la salida a la crisis pasa por abrir el mercado a la participación privada en la importación de combustibles, siguiendo ejemplos de países vecinos. “Es bueno invitar a las privadas para que traigan gasolina y diésel, como en Perú o Chile. Petroperú y Primax no hacen falta faltar combustible al Perú, incluso nos venden a nosotros. El monopolio tiene que acabar en el país”, concluyó.
Las declaraciones de Quispe reflejan el creciente malestar en el sector transporte, que advierte que la crisis de carburantes podría profundizarse en las próximas semanas si no se adoptan medidas inmediatas y estructurales.

