El Gobierno de Chile con su equipo de trabajo desde ayer empezaron con la construcción de zanjas y barreras de control en la frontera con Bolivia como parte de su plan denominado “escudo fronterizo”, destinado a frenar el contrabando y el traslado ilegal de vehículos.
Desde la zona de Pisiga, el diputado Sebastián Videla informó que ya se desplegó maquinaria para reforzar puestos de control en sectores considerados críticos. Según explicó, estas zanjas pueden alcanzar entre 2 y 3 metros de profundidad.
El plan del presidente José Antonio Kast también incluye tecnología de vigilancia y monitoreo, mientras las autoridades aseguran que se respetarán los pasos utilizados por comunidades locales en la frontera.

