Un cadete de 18 años, que cursaba su primer año en la Academia Nacional de Policías (ANAPOL), falleció en medio de circunstancias que hoy generan controversia. Mientras el informe forense presenta una versión de causa de fallecimiento por neumonía, su madre la rechaza y denuncia que su hijo habría sido víctima de una golpiza por parte de sus compañeros. Entre lágrimas, exige justicia y asegura que el joven se encontraba en buen estado de salud al ingresar.
Tras la conclusión de los exámenes forenses en la morgue judicial, el fiscal asignado al caso informó que la autopsia de ley determinó que Pablo Rebozo Valencia, de 18 años, falleció a causa de una neumonía, descartando inicialmente la intervención de terceros en el deceso. Sin embargo, la madre del joven ha rechazado públicamente estos resultados, denunciando que su hijo fue víctima de agresiones físicas dentro de la institución y exigiendo una investigación transparente. Mientras la controversia persiste, los restos del cadete fueron trasladados a la ciudad de Oruro, donde familiares y amigos llevarán a cabo el velatorio y el posterior entierro.
El fiscal Juan Pablo Mazzone, informó que el Ministerio Público amplió a homicidio la investigación por la muerte de un cadete de la Academia Nacional de Policías (Anapol), inicialmente abierta por lesiones graves y leves. El caso se encuentra en etapa investigativa contra presuntos autores.
El joven de 18 años falleció tras permanecer en terapia intensiva en el Hospital Corazón de Jesús, en El Alto, luego de ser internado con lesiones que comprometieron sus pulmones y riñones, según reportes médicos.
Mazzone explicó que el joven ingresó con un diagnóstico inicial que no reflejaba gravedad, pero con el avance de las indagaciones y la revisión forense surgieron indicios que motivaron el cambio de tipificación.
El fiscal indicó que el levantamiento legal del cadáver ya fue realizado y que el cuerpo fue trasladado a la morgue, donde se practica la autopsia. Mientras la familia del cadete impulsa un peritaje independiente. En paralelo, la Defensoría del Pueblo activó una intervención por la denuncia de presunta tortura.
El fiscal reveló que junto al Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) se evidenciaron múltiples moretones en el cuerpo del cadete.
A ello se suma el testimonio de la madre, quien advirtió cambios en su comportamiento, tristeza, rechazo al contacto físico y llamadas anónimas que alertaban sobre una posible situación.
Mazzone aseguró que se convocará a declarar a todo el personal necesario, incluidos mandos de la Anapol, y garantizó que se buscará esclarecer el hecho y evitar la impunidad.

