El profesor Alex Morales, dirigente del Magisterio Urbano de El Alto, reafirmó en declaraciones públicas que el sector no dará un paso atrás en su lucha contra el decreto cuestionado por los trabajadores. Morales señaló que, tras once días de huelga de hambre, la posición del magisterio es clara: todo acuerdo debe ser consultado con las bases y no aceptarán modificaciones parciales que busquen “apagar la convulsión social en ascenso”.
Durante el cabildo y ampliado de la Central Obrera Boliviana (COB), el dirigente denunció que dos delegados de la Confederación de Urbanos no informaron sobre los alcances del acuerdo con el gobierno, lo que genera sospechas de un “silencio oscuro” y posibles traiciones. “La lucha no ha concluido, está creciendo el descontento y la masificación. Sería un error tremendo pretender apagarla con algunas cuantas modificaciones”, afirmó.
El magisterio paceño ratificó su participación en las movilizaciones, con bloqueos de caminos y concentraciones en puntos estratégicos como el peaje de la autopista y la Casa Social de El Alto. Morales advirtió que el gobierno busca “liquidar los sindicatos” mediante campañas de desprestigio contra dirigentes y el control de aportes, lo que calificó como un intento de desmantelar la fiscalización sindical.
Finalmente, el dirigente remarcó que la COB debe someter cualquier negociación a consulta orgánica con las bases y alertó que el magisterio continuará con el seguimiento “milímetro a milímetro” de las decisiones tomadas. “Hemos empezado y vamos a terminar. La lucha no ha concluido”, sentenció Morales, en medio de un ambiente de creciente movilización social.

