La Central Obrera Boliviana (COB) protagoniza este lunes nuevas movilizaciones en inmediaciones de la Plaza Murillo, exigiendo la derogación del Decreto Supremo 5503.
Los trabajadores, encabezados por sus dirigentes, sostienen que la norma es “antipopular y enajenadora”, y que afecta directamente a las mayorías sociales del país. La COB ratificó que las medidas de presión continuarán mientras el Gobierno no atienda sus demandas y muestre disposición real al diálogo.
Las marchas forman parte de la jornada de protestas que ya suma más de una semana, en la que distintos sectores se han sumado para visibilizar su rechazo al decreto que, según sus dirigentes, vulnera los intereses nacionales y afectos a las mayorías sociales.
Mario Argollo, ejecutivo de la COB, aseguró que las medidas de presión se mantendrán mientras el Gobierno no muestre señales de compromiso. “Estamos abiertos al diálogo, pero siempre al lado de las bases. Son decisiones colectivas para sensibilizar a un gobierno insensible que no escucha las marchas pacíficas”, afirmó.
El dirigente recalcó que la crisis debe ser asumida por todos los sectores y no solo por los más desprotegidos. “Si hay que ajustarse los cinturones, será tanto abajo como arriba. Es injusto que las medidas recaigan únicamente en las grandes mayorías”, señaló.
Argollo insistió en que las movilizaciones no responden a intereses personales, sectoriales ni políticos, sino a la defensa de los recursos naturales y de la soberanía nacional. “Este decreto es enajenador, anticonstitucional y antipopular. Por eso estamos en las calles, acompañados de profesionales, economistas y abogados que han advertido sus consecuencias”, agregó.
El ejecutivo de la COB lamentó que las protestas coincidan con las fiestas de fin de año, alejando a los trabajadores de sus familias. “Ninguno de los compañeros quiere estar fuera de sus hogares, pero la situación nos obliga. El pueblo debe entender que esta lucha es por todos”, concluyó.

