La Cámara de la Industria Farmacéutica Boliviana (CIFABOL) lanzó una seria advertencia sobre el impacto del dólar flexible en la producción y abastecimiento de medicamentos en el país. El Gerente General, Josip Lino Eguino, alertó que la devaluación del boliviano y la volatilidad cambiaria están golpeando directamente la estructura de costos de la industria, generando incertidumbre en la cadena de suministro y poniendo en riesgo la estabilidad de precios para los consumidores.
“Ya hemos tenido serias dificultades desde el 2023 con la subida de los dólares. Esto ha impactado de manera negativa en la logística y el transporte. Nuestro boliviano se está devaluando y necesitamos más bolivianos para comprar dólares y seguir trayendo materias primas”, señaló Eguino.
Impacto en la cadena de suministro
El ejecutivo explicó que la industria farmacéutica nacional depende en más de un 99% de materias primas importadas, principalmente de India y China. Esta dependencia hace que cualquier variación del dólar repercuta de manera inmediata en los costos de producción. “Todos los medicamentos son sensibles a la variación del dólar. La mayor parte de las materias primas vienen del exterior”, enfatizó.
Además, reveló que la credibilidad con proveedores internacionales se ha deteriorado: “Ya no hay cartas de porte ni líneas de crédito. Hay que hacer pagos prácticamente en efectivo. Esto nos complica aún más”.
Producción nacional y capacidad instalada
Actualmente, la industria nacional cubre aproximadamente el 45% de las necesidades de medicamentos en Bolivia, aunque tiene capacidad para llegar hasta un 70%. Sin embargo, Eguino subrayó que se requiere una política industrial farmacéutica clara y apoyo decidido del gobierno para fortalecer la producción local. “Queremos producir más, pero necesitamos colaboración para que la producción nacional esté fortalecida”, dijo.
Los medicamentos de mayor rotación como antiinflamatorios, digestivos, oftalmológicos, entre otros, son los que se fabrican en el país, pero la dependencia de insumos externos los hace igualmente vulnerables a la variación cambiaria.
Incremento de precios y abastecimiento
Desde el 2023, los medicamentos nacionales han registrado incrementos de entre un 25% y 50%, mientras que los importados han superado esos porcentajes. “La afectación no es la misma. Los nacionales se encarecen por las materias primas; los importados, por el producto terminado”, explicó.
El abastecimiento tampoco es normal tras los 53 días de conflictos sociales que paralizaron la producción y distribución. A ello se suma la falta de convocatorias de licitaciones públicas, que dependen de los presupuestos municipales.
Llamado al gobierno
Eguino insistió en la necesidad de un diálogo urgente con las autoridades nacionales para diseñar medidas de contingencia que eviten un mayor impacto en los precios de los medicamentos. “No hemos sido convocados en ningún momento. Seguimos esperando la convocatoria para que conozcan nuestras dificultades y podamos encontrar soluciones conjuntas”, manifestó.
La advertencia de CIFABOL es clara: si no se actúa de manera inmediata, el dólar flexible podría derivar en un incremento generalizado de los medicamentos, afectando directamente a la población boliviana. La industria farmacéutica pide medidas urgentes para evitar que la crisis cambiaria se convierta en una crisis sanitaria.

