Marco Fuente, ex asambleísta, enfatizó la necesidad de que los concejales municipales asuman con mayor responsabilidad su rol de fiscalización y control social. Según sus palabras, no basta con apoyar de manera automática las decisiones del alcalde, sino que es imprescindible que cada acción sea evaluada con transparencia y en beneficio de la ciudadanía.
Fuente subrayó que el alcalde debe iniciar un diálogo abierto y constante con todos los concejales, y que dichos encuentros deben realizarse de manera pública y clara, evitando cualquier tipo de negociación oculta. “El apoyo político de un concejal influye directamente en las decisiones municipales, por eso debe estar guiado por propósitos claros y no por intereses particulares”, expresó.
Asimismo, recalcó que los concejales tienen la obligación de respaldar lo que esté bien, pero también de criticar lo que esté mal, porque el verdadero control social no consiste en apoyar a ciegas, sino en velar por la transparencia y el bienestar colectivo. “La gente tiene que estar pendiente del accionar de los concejales”, añadió, destacando la importancia de la participación ciudadana en la vigilancia de las autoridades.
La reflexión de Marco Fuente abre un llamado a la conciencia pública: la fiscalización no es solo tarea de los concejales, sino también de la sociedad, que debe exigir claridad, rendición de cuentas, concluyo.

