El dirigente del Transporte Pesado Nacional e Internacional, Pedro Quispe, denunció públicamente que más de cinco mil choferes permanecen varados en distintos puntos del Eje Troncal del país, soportando ya cuarenta y cuatro días y cuarenta y cuatro noches de bloqueo sin recibir atención ni soluciones concretas por parte de las autoridades.
Las unidades de transporte pesado se encuentran paralizadas en lugares estratégicos como Confital, la cumbre de Cochabamba, Desaguadero, Patacamaya y Tambo Quemado. La situación, según Quispe, es crítica y refleja un abandono total. “Ahí están parados inhumanamente. Aquí no hay derechos humanos, no hay defensor del pueblo, peor el Estado”, expresó con indignación.
El dirigente cuestionó que la ayuda humanitaria se concentre en zonas urbanas como Achocalla, Viacha y El Alto, mientras los transportistas continúan desprotegidos en carretera. “La ayuda debía ser para ellos. Es un perjuicio total, ahí está la gasolina, el diésel, las mercaderías que se están echando a perder. Nadie se preocupa”, lamentó.
Quispe también señaló la desunión interna del sector, lo que dificulta la búsqueda de soluciones. “Cuando convocamos, solo acude un treinta por ciento. El setenta por ciento no se interesa. Si estuvieran unidos, estarían pidiendo ayuda o haciendo conferencias de prensa”, afirmó.
La crisis sanitaria entre los choferes es otro aspecto alarmante. Varios han sido trasladados a postas médicas en Cochabamba y Desaguadero, algunos incluso solicitan ser llevados a La Paz debido a su delicado estado de salud. “Tenemos compañeros muy mal, ya no tengo información precisa porque hay malentendidos. Algunos piden apoyo, otros no lo necesitan. Yo recibí mucha crítica, que no me preocupo, que sí me preocupo, que debo hablar o callar”, explicó.
El dirigente reconoció que recibe constantes insultos y presiones por exigir soluciones, pero insistió en que los empresarios son responsables de sus cargas y de sus choferes. “Prefiero callarme, que hablen las cooperativas y los empresarios, que rescaten a sus choferes. Son responsables los empresarios.
Esperemos que este fin de semana se levanten los bloqueos para poder llegar a nuestros destinos”, concluyó.
La denuncia de Pedro Quispe refleja no solo la precariedad del transporte pesado en medio de los bloqueos, sino también la falta de coordinación y respuesta estatal frente a una crisis que ya ha superado el límite de la resistencia humana y económica.

