El dirigente gremial de El Alto, Toño Siñani, lanzó duras declaraciones contra los responsables de los 51 días de bloqueos que paralizaron al país, señalando directamente a cinco cabecillas, como autores intelectuales de los perjuicios económicos y sociales que padecen gremiales, transportistas y pequeños productores.
Siñani anunció que se iniciarán procesos por sedición, daños económicos y restricción del derecho al trabajo y libre transitabilidad, responsabilizando al ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB) Mario Argollo, al ejecutivo de la Federación Departamental de los Campesinos de La Paz “Túpac Katari” Vicente Salazar, al senador suplente de la Alianza Unidad Milton Condori, al vicepresidente del Estado Edman Lara y al ex presidente Evo Morales. “El resarcimiento de daños automáticamente tiene que ser por parte de los cabecillas”, afirmó, subrayando que las pérdidas económicas son incalculables y que la población fue amenazada con saqueos.
Críticas al Gobierno y ministros cuestionados
El dirigente denunció que el Gobierno no ha reaccionado frente a la crisis y que los ministros y viceministros “no están haciendo nada por el pueblo boliviano”. Señaló que incluso en temas sensibles como educación, se reemplaza a ministros por asesores sin experiencia, lo que genera mayor molestia en las bases sociales.
“Señor Presidente, te estás equivocando. Si vas a seguir con esta larga fila de combustible, el tema del dólar, el tema de la economía… el pueblo boliviano está muy molesto”, advirtió, agregando que las bases acusan a los dirigentes de ser “vendidos” por no sumarse a las marchas y bloqueos.
La ayuda humanitaria que nunca llegó
Siñani aclaró que las más de 40 toneladas de ayuda humanitaria anunciadas nunca llegaron a los sectores afectados. “La Central de Trabajadores de Bolivia no ha recibido nada; los transportistas, CONAMYPEs, gremiales, discapacitados, no hemos recibido nada”, enfatizó, rechazando las acusaciones de complicidad con el Gobierno.
Combustible y filas interminables
El desabastecimiento de combustible es otro de los puntos críticos. Transportistas y gremiales denuncian que deben dormir en las estaciones de servicio para conseguir carburante. “La compañera es gremial, el varón es transportista, porque ambos trabajan. Por eso le pido al señor Presidente que dé de una vez solución a las largas filas”, relató Siñani, mencionando que incluso en Santa Cruz, pese a la importación desde Brasil, el problema persiste.
Un llamado a sanciones y cambios
El dirigente exigió al Presidente que sancione y destituya a los ministros y viceministros que “le están haciendo quedar mal” y que no atienden las demandas del pueblo. “He mandado cartas a su persona, me mandan con ministros, viceministros, no atienden esos manq’agastos, atienden sus asesores. ¿Para qué le sirven esos pobres que no conocen la realidad que está sufriendo el pueblo boliviano?”, expresó con dureza.
Este tipo de declaraciones reflejan el malestar social acumulado en Bolivia: largas filas por combustible, crisis económica, desconfianza hacia las autoridades y un pueblo que exige soluciones inmediatas. La voz de Siñani se suma a la presión de sectores gremiales y transportistas que reclaman respuestas concretas.

