Pese a que las carreteras del país ya se encuentran expeditas tras el levantamiento de los bloqueos y el estado de excepción, las empresas de transporte interdepartamental continúan enfrentando dificultades para operar con normalidad debido a la escasez de diésel. Desde la Terminal de Buses los operadores denunciaron que varias empresas se vieron obligadas a reducir entre un 40% y un 50% sus salidas diarias, ya que sus flotas permanecen paralizadas a la espera de combustible.
Indicaron que compañías que anteriormente despachaban entre ocho y diez flotas por día ahora solo logran poner en circulación entre tres y cinco buses, mientras que otras flores deben esperar dos días para abastecerse.
Aunque las rutas hacia Cochabamba y Santa Cruz ya fueron habilitadas, los transportistas afirman que la falta de diésel sigue siendo el principal obstáculo para restablecer la frecuencia habitual de los viajes y atender la demanda de pasajeros.

