En un discurso pronunciado en la histórica Casa de la Libertad, el presidente Rodrigo Paz delineó un mensaje cargado de definiciones políticas, sociales y económicas. Con tono solemne, afirmó que Bolivia atraviesa un “parto doloroso pero necesario” para transformar sus instituciones y abrir paso a un país diverso, plural y democrático. El mandatario insistió en que el futuro de la nación debe construirse en el diálogo y no en la confrontación, rechazando los bloqueos como mecanismo de presión.
El presidente comenzó señalando que el sistema institucional requiere profundas reformas. Mencionó que el Tribunal Supremo Electoral debe ser transformado para garantizar que el voto popular sea respetado y respaldado por la Constitución, evitando que minorías alteren el rumbo del país. Recordó que el Ejecutivo ya redujo un 30% de su gasto y que continuará reestructurando instituciones creadas bajo visiones partidarias. En ese marco, anunció que Bolivia avanza “irreversiblemente hacia el federalismo”, donde cada departamento tendrá voz y decisión sin imposiciones de unos sobre otros.
Un tramo central de su mensaje estuvo dedicado a responder inquietudes de organizaciones sociales de La Paz y El Alto. Paz fue enfático al aclarar que no habrá privatización de servicios públicos ni de la educación fiscal, que no se incrementarán tarifas de electricidad ni se impondrán nuevos gravámenes agrícolas, y que la ley 1720 sobre tierras ya fue eliminada. Convocó a discutir colectivamente nuevas formas de desarrollo agrario y pidió a las organizaciones alteñas acudir directamente a él para despejar dudas, subrayando que “el bloqueo no es solución, el diálogo sí”.
En el plano económico, el presidente anunció medidas concretas. La primera es el denominado perdonazo tributario, una norma destinada a gremiales, cuentapropistas, transportistas y artesanos, que permitirá reactivar la economía de pequeños contribuyentes con deudas acumuladas desde 2017. La segunda medida, de fuerte carga simbólica, es la reducción salarial ministerial: tanto él como sus ministros se rebajarán el salario en un 50%, como gesto de compromiso en tiempos de crisis. Aclaró que esta decisión no afectará a profesionales del sector público, con el objetivo de no desincentivar su participación. Además, convocó a un primer encuentro del Consejo Económico y Social de la Patria en La Paz, donde se coordinarán más de 2.000 proyectos nacionales con apoyo de organismos internacionales como BID, CAF y Banco Mundial.
El presidente apeló también a la memoria histórica y a la diversidad cultural de Bolivia, rechazando divisiones por raza, clase o región. Reiteró su compromiso con las Fuerzas Armadas y la Policía, y pidió apoyo ciudadano para garantizar el orden y la convivencia democrática.
Para finalizar Paz buscó transmitir que su gobierno será un gobierno del diálogo, abierto a las regiones y comprometido con medidas de alivio económico que respondan a las demandas sociales, especialmente de La Paz y El Alto.

