El ejecutivo del Magisterio Urbano de La Paz, José Luis Álvarez, informó que el sector cumple su segundo día de huelga de hambre en rechazo al Decreto Supremo 5503, al que califican como una medida que entrega los recursos naturales del país a grandes empresas internacionales y afecta directamente a los trabajadores bolivianos.
Rechazo al decreto
Álvarez señaló que el decreto permite la libre importación de productos, lo que según el magisterio provocará la destrucción de la microempresa, los pequeños artesanos y emprendedores nacionales. Además, denunció que la norma abre la puerta al saqueo de los recursos naturales, sin que las compañías paguen impuestos ni regalías.
Impacto económico y social
El dirigente cuestionó que, mientras se favorece a los empresarios con la comercialización de combustibles como gasolina y diésel, los trabajadores deben enfrentar pasajes elevados y un congelamiento de sueldos y salarios. “El gobierno aprieta el cinturón de los trabajadores para que los empresarios se enriquezcan”, afirmó.
Estrategia de lucha
El magisterio paceño anunció que la huelga de hambre es solo una etapa de la movilización, que se complementará con bloqueos de caminos y paralización de actividades en busca de la abrogación del Decreto Supremo 5503. Álvarez insistió en que la medida busca articular una lucha unitaria que paralice al país y obligue al gobierno a retroceder.
La protesta se desarrolla en medio de las fiestas de fin de año, período en el que el gobierno amplió los feriados, lo que los maestros interpretan como un intento de desmovilizar la resistencia social. Pese a ello, el magisterio ratificó que continuará con las medidas de presión hasta lograr la derogación de la norma.
