El ex dirigente de la Federación de Juntas Vecinales (FEJUVE) de El Alto, Juan Salas, lanzó duras críticas contra la actual gestión gubernamental, cuestionando su manejo de casos de narcotráfico, la emisión de decretos sorpresivos y la falta de respuestas claras frente a denuncias internacionales. Sus declaraciones se dieron en un contexto de creciente descontento social y rumores de un posible proceso de revocatorio contra el presidente Rodrigo Paz.
Salas señaló que el gobierno pretende deslindar responsabilidades en torno a investigaciones de contrabando y narcotráfico, afirmando que “ha sido Chile el que ha descubierto esto, no nosotros. Ellos se han hecho pescar y ahora quieren que aclaremos nosotros. Eso no pueden hacer”. En referencia al caso narcomaderas, asimismo crítico sobre el caso de Marset la desaparición y posterior reaparición de bienes incautados, calificando la gestión como “aprendices” incapaces de enfrentar el crimen organizado.
El ex dirigente fue más allá al cuestionar directamente la legitimidad del presidente: “Rodrigo no tiene un norte, no sé cómo ha llegado a ser presidente. Creo que Lara es el que lo ha llevado, porque Rodrigo nunca hubiera llegado”. También reprochó la presencia de ministros “revividos” de antiguas gestiones militares, asegurando que “este país está manejado por viejos que ya estaban en los cuarteles”.
Respecto a la popularidad de Paz, Salas lamentó que los grandes medios de comunicación lo elogien en el exterior mientras “aquí en Bolivia no queremos nada. Va a venir ese revocatorio, porque no está haciendo nada y lo único que aseguran es su riqueza para irse”.
El dirigente alteño advirtió que el descontento no se limita a El Alto, sino que se extiende a todo el país: “Sacan decretos de la noche a la mañana como gobiernos de facto. Ahora igual están sacando decretos y recientemente han quitado la cuota sindical a los trabajadores”. Además, pidió sanciones severas contra parlamentarios y autoridades corruptas: “Hay que sacar una ley para que los gobiernos corruptos vayan a la cárcel”.
Finalmente, cuestionó la actitud de los legisladores que se encuentran de vacaciones mientras el país atraviesa crisis económicas y sociales: “Es una vergüenza, prácticamente el país trabaja para mantener a estos parásitos que están en el poder” agrego.
Las declaraciones de Salas se producen en medio de un escenario político marcado por el caso Marset, que expuso debilidades en el control estatal sobre el narcotráfico, el revocatorio presidencial, que empieza a ser mencionado en sectores sociales como una salida a la crisis de gobernabilidad y los decretos sorpresivos, que generan malestar en sindicatos y organizaciones sociales.
Salas también realizo críticas a la Asamblea Legislativa, acusada de inacción y privilegios frente a la población.
Este tipo de declaraciones reflejan el clima de tensión política y social que atraviesa Bolivia, donde voces como la de Juan Salas buscan visibilizar el malestar ciudadano y advertir sobre un posible quiebre en la legitimidad del gobierno.

