El ejecutivo de la Federación Departamental de Transporte Libre de La Paz, Limbert Tancara, denunció que la crisis del diésel mantiene a los conductores en una situación extrema, obligándolos a permanecer días enteros en filas de surtidores sin descanso, lo que podría derivar en accidentes.
Si bien reconoció avances en la distribución de gasolina, afirmó que el diésel continúa siendo el “problema más latente”, con flotas interdepartamentales paralizadas y pasajes en aumento. “Una movilidad que llega de Santa Cruz a La Paz descarga pasajeros y va directo a la fila. ¿En qué tiempo va a descansar el chofer? Eso es preocupante”, advirtió.
El dirigente informó que existen compromisos del Ministerio de Hidrocarburos y de la presidencia de YPFB para normalizar la distribución hasta finales de julio, pero alertó que la situación sigue afectando a miles de transportistas.
Respecto al GNV, señaló que la distribución es estable, aunque la alta demanda en algunas estaciones provoca baja presión y retrasos en el llenado de cilindros.
En paralelo, Tancara presentó el proyecto “Cambio generacional de matriz energética”, que busca impulsar la importación de autos eléctricos como alternativa sostenible. Según estudios técnicos, el consumo eléctrico de un parque automotor renovado no superaría el 20% de la energía que genera La Paz, lo que lo haría autosustentable. “¿Por qué no pensar y soñar a futuro que gran parte del parque automotor pueda renovarse con movilidad eléctrica?”, planteó.
La Federación apuesta por una transición hacia energías limpias, proponiendo estaciones de carga rápida y lenta en sindicatos y puntos estratégicos del municipio. El proyecto contempla no solo taxis y radiotaxis, sino también trufis y minibuses.
Las declaraciones de Tancara reflejan la tensión entre la urgencia de garantizar el abastecimiento de combustibles y la necesidad de proyectar un cambio estructural hacia energías limpias, un debate que promete ser controversial en los próximos meses.

