La ciudad de El Alto amaneció este jueves bajo un clima de tensión y protesta. Desde las primeras horas de la jornada, maestros rurales, maestros urbanos, ponchos rojos y vecinos autoconvocados instalaron bloqueos en rutas estratégicas, generando un fuerte impacto en la movilidad urbana e interdepartamental.
Los puntos de mayor conflicto se registraron en Río Seco, la ruta hacia Copacabana, la avenida Juan Pablo II, la vía interdepartamental a Oruro a la altura de Ventilla y Senkata, así como la carretera a Viacha, en los sectores de Acribol y Cruce Villa Dela.
Los manifestantes exigen la abrogación del Decreto Supremo 5503, al que califican como una norma que vulnera derechos fundamentales y que afecta directamente a sectores educativos y sociales. “No vamos a levantar las medidas hasta que el Gobierno escuche nuestras demandas”, señalaron dirigentes de los maestros rurales, quienes encabezaron las movilizaciones junto a vecinos que se sumaron de manera espontánea.
La protesta provocó paráliza en el transporte público y privado, con largas filas de vehículos varados y pasajeros obligados a caminar extensos tramos para llegar a sus destinos. Comerciantes y trabajadores denunciaron pérdidas económicas por la imposibilidad de trasladar mercadería y cumplir con sus actividades cotidianas.
El conflicto se suma a un escenario de creciente malestar social en El Alto, donde organizaciones vecinales y gremiales advierten que las medidas de presión podrían intensificarse si no se instala un diálogo efectivo con las autoridades nacionales.
La jornada se desarrolla bajo estricta vigilancia de la Policía, aunque hasta el momento no se reportaron enfrentamientos de magnitud. Sin embargo, el ambiente es de incertidumbre y expectativa, mientras los bloqueos continúan afectando las principales arterias de la urbe alteña.

