El dirigente del Sindicato de Chóferes del Transporte Pesado Nacional e Internacional, Pedro Quispe, denunció públicamente que cisternas provenientes de la planta de Senkata estarían despachando diésel mezclado con agua, provocando perjuicios a cientos de transportistas que llevan días en fila esperando abastecimiento.
“Nos llaman y verificamos con diésel mezclado con agua. Ahí están los autores, de Senkata. ¿Qué está haciendo la ANH? No está verificando, no hay control de calidad”, cuestionó Quispe, señalando que el producto importado desde Chile, Perú y otros países llega con certificaciones internacionales, por lo que no debería ser alterado en territorio boliviano.
El dirigente advirtió que esta situación podría constituir un sabotaje al presidente Paz, al remarcar que “es imposible que aparezca agua en un tanque” debido a los estrictos controles técnicos que se realizan en los puertos de origen. Según Quispe, el problema ocurre en Senkata, donde se precintan cisternas ya cargadas con mezcla irregular.
Asimismo, denunció que la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) habría retirado cisternas sin brindar información a la prensa, generando mayor incertidumbre entre los transportistas. “Mis compañeros están haciendo fila cuatro días en El Paraíso. Ayer tenían que abastecerse a las dos de la tarde y no lo han hecho por el mal producto que han traído”, afirmó.
El dirigente alertó sobre los altos costos de reparación que esta mezcla podría ocasionar en los camiones modernos: “Un inyector cuesta aproximadamente mil dólares. Reparar los inyectores de un camión puede llegar a 7 u 8 mil dólares. No va a haber posibilidad de subsanar esos problemas”.
Finalmente, Quispe exigió que el diésel importado sea despachado directamente a las estaciones de servicio, sin alteraciones ni mezclas que pongan en riesgo la economía del transporte pesado y la confianza de los usuarios.

